Santiago 1:17...
En mi barca, no hay plata ni oro... Y aún así me has mirado, me has
amado, me haz bendecido... Hazme pescador de hombres con tu palabra, desarrolla dentro de mi un ministerio para tu gloria.
Que mis dones y actitudes sean desarrolladas a tu manera
y en tu tiempo, porque toda buena dadiva, y todo don perfecto,
desciende de lo alto, del padre de las luces en el cual no hay
mudanza, ni sombra de variación...
Bendice alma mia a Jehova porque grande es su amor...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









